
Como ocurrió hace una semana en la contundente derrota ante Flamengo (4-0), San Lorenzo de Almagro volvió a acusar la falta de ritmo competitivo y en su tercer partido oficial perdió 0-1 ante un Atlético Paranaense que venía algo más liberado de presión al empatar en la primera jornada con Universidad Católica como local. Esta tranquilidad se notó durante el encuentro pues los de Paulo Autori tuvieron una actuación sólida y convincente que les llevó a ganar los tres puntos en Buenos Aires. Quizás el empate hubiera sido más justo tras el global del encuentro.
Diego Aguirre pudo contar con Fernando Belluschi y otorgó la titularidad en el extremo zurdo al joven Bautista Merlini. San Lorenzo comenzó con una intención bastante ofensiva buscando arriba a Atlético Paranaense. Además de presionar en todo el campo mandaban la línea defensiva bastante alta. Querían ser los primeros en anotar. La presión era intensa, sí, pero poco efectiva. Los brasileños lograban sacar con facilidad el balón jugado a través de la sociedad formada por Otavio y Lucho González, a la que se sumaban Sidcley y Felipe Gedoz. Ese cuadrado permitió al conjunto de Curitiba escapar de la presión local y salir con bastante peligro a la contra. Y solo la mala puntería les privó de cerrar el encuentro en los primeros 45 minutos.
Fue mediante el juego directo como lograron construir la acción del 0-1 en el minuto 5. El tanto lo logró el mediapunta ex del Porto y del Bursaspor tras rematar libre de marca en el punto de penalti un centro medido de Sidcley. Muy mal defendida la jugada por parte de San Lorenzo individualizando los errores en Corujo que permitió que el lateral brasileño centrara con facilidad y Mussis que estuvo muy blando en la marca de Lucho.
Sidcley mostró durante toda la noche su poderío ofensivo alternando tanto incorporaciones profundas por banda como diagonales. El lateral zurdo del Furaçao se entendió muy bien con Felipe Gedoz complementando ambos sus movimientos.
San Lorenzo concedió muchas facilidades defensivas en la primera mitad.
Tras el gol, San Lorenzo necesitaba a Néstor Ortigoza. Y el 20 lo sabía. El Ciclón comenzó a buscar al paraguayo en su circulación y en cada balón que pasaba por él, mejoraba la jugada, pero el conjunto rubro-negro cerraba bien el carril central asumiendo el riesgo de dejar libre las bandas, porque tras cada centro aparecía el portentoso central Thiago Heleno para repeler el balón como si tuviera un imán en la cabeza.
Ante ésto, Diego Aguirre alteró el equipo pasando a un 4-4-2 con el paraguayo en la izquierda pero con total libertad para moverse por el frente de ataque y Cerutti junto a un Blandi que estuvo bastante desaparecido (marró un penalti incluso). Néstor Ortigoza no es rápido pero no necesitó serlo para desequilibrar principalmente sin balón, es muy inteligente y siempre supo donde caer siempre para girar el sistema defensivo rival. Entre él y Belluschi se anotaron las principales ocasiones del Ciclón, pues el ex del Porto también encontraba huecos en sus llegadas desde segunda línea y así sumó 3-4 llegadas en las que sus disparos no encontraron premio.
Se fue Ortigoza del campo, y CASLA abusó de los centros directos al área.
Por su parte, Atletico Paranaense renunció a la posesión y planteó un repliegue con el bloque muy bajo. Defendió por acumulación pero en estático no estuvieron acertados en el repliegue pues concedieron bastantes huecos en las inmediaciones del área. Donde sí estuvieron sobresalientes fue en el juego aéreo, San Lorenzo les exigió pero solventaron la mayoría de las acciones.
También estuvieron notables en las fugaces transiciones defensa-ataque necesitando solo 3-4 toques para pisar el área argentina. A destacar también el buen partido de Lucho González (de mucho más a menos) trabajando sobre la salida de balón del Ciclón y en ataque leyendo con certeza cada contra siendo indetectable para los defensores.
La posesión la tuvo mayormente San Lorenzo de Almagro.
El dominio perteneció una parte a cada equipo. La primera a Atlético Paranense, la segunda a los locales.
Los mejores del encuentro:
Gabriel Rossi/STF / Colaborador